Skip to main content
Narrative Designer/Writer

Emma B

Loca de la narrativa y los personajes

POR SI NO TE HABÍAS ENGANCHADO AÚN A LOS SURVIVAL… GROUNDED 2

Ya lo veníamos anunciando, pero definitivamente este año 2025 ha sido el año de Obsidian. Avowed, The Outer Worlds 2 y ahora esta segunda entrega del juego que ya tuvo su éxito allá por el 2022, ¿qué más queremos?

NoticiasOpiniónSteam/Pc
junio 5, 2024

La regeneración que necesitábamos en el mundo indie. Los pequeños grandes juegos de Guadalindie

Fecha de salida: 22/05/2023 /  Plataformas: PC. Regenesis, una nueva esperanza Regenesis es un RPG táctico postapocalíptico que pretende mirar a este fin del mundo como una oportunidad de renacer…

Un survival para grandes y pequeños

Si bien es cierto que tanto Avowed como The Outer Worlds 2 tiraban hacia un estilo RPG, con sus características, sus builds y sus armas y equipamientos, en Grounded 2 encontraremos una propuesta que no le sienta nada mal a la empresa californiana: el survival. Pero no un survival cualquiera, puesto que este está protagonizado por niños y estaremos rodeados todo el tiempo de… ¿Naturaleza? ¡Sí! Mariquitas, gusanos, caracoles, pulgones, cucarachas, hormigas, arañas, abejas… Todo ese mundo diminuto bajo nuestros pies cobrará unas dimensiones de pesadilla para hacernos sufrir bajo el yugo de los peligros de un parque natural.

 

La premisa continúa la historia que ya se nos presentaba en el Grounded 1, y sí, ya os estoy oyendo: “¿pero si no he jugado el primero puedo jugar este?”. La respuesta es sí. Y precisamente, esto se hace muy sencillo gracias a una breve recapitulación que encontraremos al inicio del juego en el que se sentarán las bases de esta nueva aventura. Los personajes que podremos elegir serán los mismos que en juego anterior: Max, Willow, Pete y Pívot. Pero en este título elegiremos solamente a uno para comenzar nuestra aventura en solitario. Existe también la opción del cooperativo local y he de decir que el juego se presta mucho a estar acompañado para que la progresión sea menos cuesta arriba, puesto que a veces es difícil gestionarse uno solo.

¿Me juego el 1? /:

Partimos de una cinemática en la que se nos presentará la trama: el Dr. Tully se ha vuelto loco y le ha arrancado la cabeza a uno de nuestros aliados en el capítulo anterior: Brasabot, una suerte de amigo mecánico que cumplía las veces de tutorial (o guía, si se prefiere) en el anterior juego. Volvemos entonces a Brookhollow Park y seremos una vez más el experimento en fase de pruebas de la corporativa cuya misión es el control de insectos. Nos echará una mano la doctora Sloane Beaumont y sus aparatejos. En específico encontraremos el Pulgui 2000 en los primeros minutos del juego, y este será una herramienta bien útil para las distintas tareas que tenemos por delante.

Así que sí, tras un ligero y ameno tutorial sobre cómo emplear las armas, efectuar ataques, equipar objetos y demás, nos hacemos pequeños para adentrarnos en este gran mundo peligroso y bello al mismo tiempo.

Otra cosa es hablar del apartado técnico /:

Lo hemos jugado en una Xbox Series X y la experiencia ha sido muy buena. Le iba como un guante. Gráficos en buena calidad, una tasa de 60 fps estables, sin saltos ni retardos. Fluido, limpio. ¡Perfecto para el estilo de juego! Desde luego que esta alianza tan exclusiva está dando sus frutos.

REVIEW GROUNDED 2 

REVIEW GROUNDED 2 

Apartado Gráfico

<://>

Llegar a un parque convertido en un ser del tamaño de una hormiga tiene sus cosas. Y en este juego nos muestran la grandeza de los paisajes, la creatividad y el “echar la imaginación a volar” convirtiendo muchos escenarios en una crítica social clara y directa.

Sí, no hay que ser muy listos para observar que efectivamente, el cambio climático nos afecta, afecta a nuestro entorno y que aún podemos hacer mucho para mejorar el asunto. Grounded 2 se ubica en un parque por el que se oyen gritos de críos y adultos por igual, y su presencia queda muy clara cuando nos encontramos diversos objetos agigantados repartidos por el mapa. Nunca personalmente se me vino a la cabeza la idea de que una lata pudiera imponer tanto y, ¿desde cuándo pesan tanto las páginas de una revista? La referencia, aunque clara, muestra también un lado interesante del juego, puesto que muchos de estos objetos obstaculizarán nuestra huida de algunos enemigos, trampas y demás. Pero si sabemos colocar nuestras pequeñas construcciones con ingenio podríamos sacarles provecho, reutilizándolos y devolviéndoles una perspectiva diferente sobre su vida útil.

Por supuesto, me ha hecho mucha gracia encontrarme que lo que es un mínimo accidente en mi día a día (como que se vuelque un carrito de helados), en el mundo enano de los insectos pueda representar un bioma diferente al que enfrentarse, pues adentrarse en estos lares ha sido un asunto peligroso por no llevar la ropa adecuada. Este pequeño incidente convierte de repente en una escena de montaña en invierno todo un terreno hasta entonces árido, polvoriento, seco, con todo lo que eso implica. Y es que el entorno es interactivo y lo demuestra precisamente en el momento en el que el jugador debe hacer frente a él. ¿Qué has muerto y tienes que recuperar tu mochila de entre la nieve? Pues tendrás que hacerte con una pala para cavar, ¿no crees?

Los diseñadores del juego han estudiado profundamente el comportamiento humano y su repercusión en los pequeños animalitos para mostrarnos en cada cambio de escenario especies diferentes, otros materiales de construcción y juegos de luces interesantes. Recuerdo envenenarme por el agua estancada de un pequeño charco de barro en una de las localizaciones mientras me zumbaban las abejas a mi alrededor por no prestar demasiada atención a los surcos densos de mis rodillas sobre la superficie y el color amarronado de su fondo. Un instante después estaba en un barranco terroso y lleno de raíces luchando contra un puñado de hormigas que parecía multiplicarse por instantes debido a que esa zona suponía en sí misma la ruta de paso de estas criaturas, lo cual podía observarse en el terreno excavado. Los biomas están bien definidos y diferenciados y dan mucho juego a la hora de encontrar recursos y peligros a partes iguales.

Pero además presentan escenas preciosas muchas veces. Los atardeceres tiñen las delicadas hojas de hierba que para nosotros se han convertido en el tejado de nuestra casa, y le dotan de ese tono dorado del crepúsculo. Con la caída de la noche algunos brillos lejanos titilan como faros en la penumbra, mientras el frescor del suelo nos trae las primeras gotas del rocío. Subirse a la cima de algún montículo y despertarse con el alba despuntando en diferentes partes del parque es algo memorable. Así como las sombras sobre el suelo cuando el sol se mueve en distintas direcciones. ¡Qué amenazante puede parecernos un valle verde en plena luna llena y la aparición de una bruma densa cuando un minuto antes vagabundeábamos con el brillo dorado del astro sobre nuestra frente!

Es necesario también incidir en que las proporciones y la perspectiva ayudan mucho a meternos dentro del juego, puesto que, al tener el tamaño de un pulgón, las cáscaras de bellota se convierten fácilmente en tanques con los que almacenar agua para toda una semana o esa brizna reseca de paja de repente es la puerta de la pequeña mansión que hemos construido con nuestras manos en el bosque de setas. Así, el perrito caliente que una niña se hubiera estado comiendo sentada en un banco, representa para el jugador el monte Everest.

La fauna también es un asunto importante. Cada uno de los insectos está perfectamente conjugado con su entorno y su peligrosidad (como en la vida real). Y más o menos podremos hacernos una idea de si nos conviene acercarnos a ellos o no por el color de sus exoesqueletos, del vello que recubre sus cuerpecitos o la transparencia de sus alas. Las armas que creemos a partir de sus distintas partes tendrán estas combinaciones llamativas y temibles, así como nuestro equipamiento.

Las texturas están muy bien conseguidas y constituyen por otro lado un aspecto jugable: la durabilidad. Las animaciones de cuando tratamos de partir una ramita a cuando intentamos hacernos con un pedazo de madera ya nos indica la resistencia que tendrá el material frente adversidades meteorológicas o de otros tipos. Y aquí es importante pararse a analizar la manera en la que, al cavar, talar o recoger frutos, el material cede ante nosotros. Un efecto muy bien conseguido y que otorga al juego de una sensorialidad extra.

Apartado Sonoro

<://>

Teniendo en cuenta que es un juego de supervivencia, sí me gustaría analizar brevemente la importancia de que los sonidos estén bien equilibrados con el entorno.

La música es agradable, medida y más para dar ambientación que otra cosa. En momentos de intensidad, la melodía se acelerará y procurará una sensación de nerviosismo, pero con la exploración acompañará muy de la mano a nuestro protagonista.

El doblaje es muy bueno, pero solamente está en inglés. Eso sí, las exclamaciones y entonaciones de los personajes nos permiten estudiar las amenazas de una forma mucho más clara, así que aquí no vamos a castigar al juego porque se intuye la reacción que debemos dar por el tono de voz.

Ahora bien, lo importante: los efectos de sonido. Porque si yo estoy en medio de la noche y no puedo ver nada porque me he dejado la linterna en el refugio, me puedo guiar por los sonidos de la brisa sobre las plantas, las pisadas arenosas de un insecto cercano o el crack crack de algún intrépido amenazante. Y aquí el juego se luce porque nos hace estar muy atentos a nuestro alrededor. Verdaderamente, un efecto de inmersión muy bien logrado.

Música

60%

Doblaje

20%

FX

100%

Jugabilidad

<://>

Estamos ante un survival que cumple con su cometido: maneja la tensión de la amenaza cuando debe hacerlo y nos dispensa los recursos de una manera inteligente para que no nos sea un suplicio avanzar. Al principio tendremos el Pulgui 2000, una suerte de multiherramientas que será clave para arrancar la aventura y hacerse paso entre la maleza. Por ello, es esencial hacer un buen crafteo y cubrir por completo las necesidades del protagonista (darle de comer y beber, curarle, procurarle un lugar seguro, etc.). Pero para ello tendremos que luchar contra los eventos que la madre naturaleza tenga preparados para nuestro pequeño héroe.

Eso es una de las cosas que más llama la atención, y es que parece que Grounded 2 quiere hacerse con las risas un público amplio, puesto que su curva de progresión es muy suave y sus desafíos no demasiado duros. Los personajes hablarán sobre posibles peligros a medida que vayamos ampliando mapa y conociendo insectos diferentes. De este modo estaremos sobre aviso cuando queramos adentrarnos en las entrañas de la tierra. Pero va mucho más allá, porque Grounded 2 es extremadamente intuitivo, y no lo digo en el mal sentido, no. El juego está pensado para que el jugador tantee qué le funciona a base de prueba-error, y no lo castiga duramente cuando algo no sale como esperaba. Por ejemplo, se me viene a la cabeza una de las veces en las que me adentré en la “nieve” (sí, ya os he hablado de esto antes, pero escucha, que esto es otra cosa) y no llevaba el material necesario para afrontarlo. Al final, entre unas cosas y otras (se me vino encima un bicharraco enorme y que no debía estar pasando mucho frío como yo) y acabé muerta y perdiendo mi mochila en la densa capa blanca. Claro, cuando reviví fui a por ella, pero pese a estar en el lugar que me indicaba el mapa, descubrí que allí no había mochila. Probablemente, ya lo hayas intuido, sí: tenía que cavar con una pala para conseguirla. Así que vuélvete al centro de experimentos a construirte una pala y otra vez a por ello, o bien golpea la nieve hasta que te sangren los nudillos y saca a rastras tu mochila empapada.

Los ataques, bloqueos y daños son fáciles y normalmente dependen del arma que lleves equipado, pero básicamente se trata de apuntar al enemigo (acertar a dar), y saber cuándo debes bloquear. Esto es lo chungo porque cada insecto lanzará sus puñaladas a distintas velocidades y de maneras muy distintas, así que alguna que otra sí nos llevaremos. Los enemigos que nos van rodeando normalmente son fáciles de matar, pero cuando nos adentramos en las mazmorras tendremos bosses con sus secuencias de ataques, sus barras de salud inmensas y sus pinzas temibles que bajarán drásticamente la vida de nuestro personaje al alcanzarnos. Así que id bien preparados para estas ocasiones. Aquí es a lo que iba cuando he dicho que el juego se da a jugarlo en cooperativo, puesto que estoy convencida de que una grupeta se eliminaría en un pispás a este tipo de enemigos, pero si vas solo… cuidado. Por otro lado, los bichitos que son inofensivos, a veces nos aportan materiales curiosos o necesarios para seguir desbloqueando niveles y consiguiendo hacernos más fuertes en el entorno. Pero ¿cómo le voy a clavar mis tenazas de pinza de hormiga a este pobre de ojos brillantes? La realidad de la supervivencia también nos juega malas pasadas con aquellos compañeros que se pasean por nuestro lado inocentemente, una clara muestra de que solo el que lucha sale adelante.

A lo largo del mapa encontraremos puntos de ciencia y estaciones para aprender tipos de construcciones diferentes o armas avanzadas. En estas instalaciones podemos analizar recursos para ganar puntos de ciencia e inteligencia que luego contribuirán además a nuestras habilidades. En este caso funciona un poco como un RPG pero aplicado a equipamiento en vez de al personaje, puesto que podremos mejorar las características de nuestras armas y construir complejos cada vez más enrevesados.

El ciclo día-noche es muy chulo porque condiciona la manera en la que nos moveremos por el mapa o las actividades que llevaremos a cabo en cada momento. Y es que, en las primeras horas de juego, hasta que sepamos alumbrar nuestro camino, la noche se convertirá en la aliada perfecta para cocinar, descansar junto a la hoguera, recoger agua o construir, pero a medida que avancemos descubriremos que ciertos animalejos solo salen con la caída del sol. Así que echad un vistazo a qué os viene mejor sabiendo que vuestro personaje tendrá ciertas necesidades.

Pasamos a la recogida de recursos que es esencial en este tipo de juegos. Y aquí he de deciros que Grounded 2 es muy accesible, porque empezaremos construyendo verdaderas chozas de hojas de hierba para de repente conocer lo que es un ladrillo y forjarnos toda una mansión. Los recursos se encuentran divididos en distintas zonas del mapa y podremos conseguirlo a la par que “nos hacemos mayores” o más fuertes, es decir, subiendo de nivel y equilibrando nuestras habilidades y armas. Y así mismo iremos encontrando “recetas” para edificaciones sorprendentes o fabricación de equipo. Y os aconsejo que miréis bien este último punto porque, aunque es bastante instintivo, necesitaréis conocer qué os viene mejor equipar según qué zona del mapa visitéis (y no lo digo por cierto carrito de helados, ejem).

—-THE CONCLUSION———LA CONCLUSION——–LE CONCLUSION——–IL CONCLUSION—- 

—-THE CONCLUSION———LA CONCLUSION——–LE CONCLUSION——–IL CONCLUSION—- 

Así con todo, tenemos un survival muy apto para todos los públicos (absténganse todo aquel que padezca aracnofobia… Es broma, el juego tiene un ajuste específico para esto que podéis activar desde el inicio para no llevaros sustos innecesarios) y que maneja muy bien el equilibrio entre conseguir recursos, construir refugios y luchar para avanzar. Es entretenidísimo y desde luego que uno se echa unas buenas risas descubriendo qué secretos esconde este maravilloso y agigantado parque. ¡Así que no tengáis miedo a encogeros un poco para disfrutar de una entrega divertidísima!

Leave a Reply